El Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado inicialmente el estudio de ordenación urbanística que permitirá construir un bloque de ocho plantas de vivienda protegida en el barrio de Santa María de Ordás, en el distrito Macarena. El proyecto ha causado un fuerte rechazo vecinal en el entorno, donde los residentes preparan alegaciones para intentar frenar una actuación que califican de “aberración urbanística”, por cómo alterará la fisionomía de la zona.
La intervención proyectada plantea elevar la altura máxima allí permitida, pasando de edificios de cinco plantas a uno de ocho, que irá encajado en medio de una parcela de unos 2.600 metros cuadrados. Actualmente, este solar, de propiedad privada y uso dotacional, se utiliza en parte como viario –conformando la calle Santa María del Robledo– y el resto como aparcamiento por parte de los vecinos de los barrios colindantes.
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